Dal 14 al 30 settembre 2010
Una nottata in treno è quello che ci vuole per andare da Shanghai a Guilin. Una nottata in treno tremenda, a tratti, con i nostri cinesi che - troppo curiosi - non riuscono a trattenersi, aprendomi continuamente il quaderno per vedere i disegni. Insomma, una notte e quattro incazzature dopo, da Shanghai siamo catapultati a Guilin, questa piccola città (1.347.000 abitanti) nella provincia di Guangxi, appollaiata sul fiume Li e piena di ponticelli. Soggiorniamo qui 4 notti, facciamo qualche giretto e la scopriamo alquanto gradevole ma puzzolente (qualcosa, non sappiamo cosa esattamente, nella roba da mangiare là puzza).
Ma soprattutto siamo a Guilin per prendere il famoso traghetto che in 4 ore ci porterà lungo il fiume Li fino a Yangshuo, paesello di pescatori carino, piccolino e con ambiente "backpackers"(piena di occidentali), come si suole dire quando si vuol far suonare qualcosa come figo.
Comunque il paesaggio "karstico" lungo il fiume è spettacolare, come il numero di cinesi per metro quadrato con macchine fotografiche e obbiettivi professionali (ci è stato spiegato che più è grande l'obbiettivo della macchina, più uno è ricco, e siccome non hanno molte vacanze...la possibilità di dimostrare è ridotta alla macchina fotografica e alla giacca North Face nuova di zecca)

Da Guilin ci becchiamo un'altra notte in treno, questa volta digeribile, fino a Chongqing. Andiamo pensando di trovare una città e invece troviamo una metropoli gigante, grigia e puzzosa (municipio: 31 milioni di abitanti). L'ostello non è male, rimaniamo per 4 notti. Ma perchè siamo qui? Siamo qui per...boh?
 |
| Chongqing al tramonto (unica maniera di renderla bella..) |
I primi tre giorni non ci muoviamo dall'ostello, solo l'ultimo giorno ce ne andiamo a vedere il nucleo anrico rimasto in piedi, Ciqikou..questo sì, tranquillo, case basse di legno e in generale meno merda per strada.
Scappiamo da Chongqing per Chengdu, con la speranza di andare in Tibet. L'ostello, Nova Hostel, è fantastico, ambiente casalingo e tavolo da ping pong.
 |
| Salotto dell'ostello |
Andiamo alla polizia e chiediamo l'estensione per il visto, ci vorrà una settimana per riprendere il passaporto. Le cose si complicano per andare in Tibet: non abbiamo tempo per fare "il permesso" visto che per quando ci ridaranno il passaporto l'intera Cina sarà in vacanza (Golden week 1-7 ottobre). Niente Tibet...non ci va di aspettare taaanto tempo.
ESPAÑOL
Del 14 al 30 de Septiembre de 2010
Una noche en tren es lo que hace falta para ir de Shanghai a Guilin. Una noche en tren tremenda, a ratos, con nuestros chinos que, demasiado curiosos, no consiguen contenerse, abriéndome contínuamente el cuaderno para ver los dibujos. En fin, una noche y cuatro cabreos después, de Shanghai nos catapultamos a Guilin, una pequeña ciudad (1.347.000 habitantes) en la provincia de Guangxi, sobre el río Li y llena de puentes. Pasamos aquí cuatro noches, damos algunos paseos y descubrimos una ciudad bastante agradable pero maloliente (algo apesta, no sabemos qué exactamente, en la comida de allí).
 |
| Las dos pagodas de Guilin iluminadas sobre el agua |
 |
| Puente hortera |
Pero estamos en Guilin sobre todo para coger el famoso barco que en 4 horas nos llevará a lo largo del río Li hasta Yangshuo, bonito pueblecito de pescadores, pequeño y con ambiente "backpacker" (llena de occidentales), como la Lonely Planet suele decir cuando se quiere hacer ver algo como superguay.
De todos modos, el paisaje karstico a lo largo del río es espectacular, igual que el número de chinos por metro cuadrado con máquinas fotográficas y objetivos profesionales (nos han explicado que cuanto más grande sea el objetivo de la máquina, más rico es uno, y como no tienen muchas vacaciones, la posibilidad de fardar se reduce a la máquina de fotos y a la chupa NorthFace nueva). No hacemos noche en Yangshuo, así que cogemos un autobús de vuelta a Guilin.

Desde Guilin hacemos otra noche en tren, esta vez digerible, hasta Chongqing. Vamos allí pensando que encontraremos una ciudad normalita y en su lugar encontramos una metrópolis gigante, gris y maloliente (en el municipio hay 31 millones de habitantes). El hostal no está mal, nos quedamos cuatro noches. Pero, ¿por qué estamos aquí? Estamos aquí por...no sabemos.
 |
| Chongqing al ocaso (el único modo en que parece bonita) |
Los primeros tres días no nos movemos del hostal, solamente el último día nos vamos a veder el núcleo antiguo que queda en pie, Ciqikou..esto sí, tranquilo, con casas bajas de madera y, en general, menos mierda por la calle.

Huímos de Chongqing hacia Chengdu, con la esperanza de ir a Tibet desde allí. El hostal, Nova Travellers, es magnífico, ambiente casero y mesa de ping pong.
 |
| Salón del Nova Travellers |
Vamos a la policia y pedimos una extensión del visado. Hace falta una semana para recoger el pasaporte. Las cosas se complican para ir a Tibet: no tenemos tiempo para sacar "el permiso" ya que para cuando nos devuelvan los pasaportes toda China estará de vacaciones (el 1 de Octubre es el día nacional, con fiesta durante toda la semana). Así que nada de Tibet, no nos apetece esperar aún más tiempo.
Pero estamos atrapados aquí..la policia tiene nuestro pasaporte..qué hacer? Aprovechamos para jugar al ping pong, festejar el festival de otoño (donde todos cantarán el cumpleaños feliz a mi madre), ir a ver el Buda gigante de Leshan, los panda..y naturalmente, saborear la famosa cocina de Sichuan, además de la cerveza Tsingtao negra y de grifo (una maravilla).
No hay comentarios:
Publicar un comentario