22 de octubre de 2010

JAPAN // Tokyo (ESP-ITA) (28/8 - 30/8)

0 comentarios
Del 28 al 30 de Agosto de 2010

Tokyo, la gran metrópolis, el centro neurálgico nipón, enormes edificios resplandecientes, amplias y limpias avenidas, ocio vertical, vanguardia de la moda juvenil, varias ciudades en una sola. La verdad es que uno se siente pequeño en Tokyo, con casi 35 millones de habitantes en su área urbana, que se divide en un montón de barrios, otro montón de ciudades, algunos pueblos y villas y subprefecturas...vamos, un megamonstruo que no tiene paragón con ninguna ciudad de la vieja Europa.



Nos volvemos a alojar en Asakusa, pero en un hostal diferente de la otra vez, el Asakusa Smile, muy inferior al otro, viejo, sucio, y con personal impersonal y ausente durante gran parte del día.

Tenemos 2 días y medio para ver Tokyo. Es poco, pero intentaremos visitar lo más característico. Primero nos dirigimos hacia Shinjuku, barrio comercial por excelencia y centro financiero y administrativo de Tokyo. Es una de las zonas típicas repleta de rascacielos, entre los que destaca el edficio del Gobierno Metropolitano de Tokyo ( en japo se llama Tochou :P ). Nos damos una vuelta por la zona de rascacielos y luego vamos a las calles llenas de tiendas, restaurantes y demás. Por casualidad, en una tienda de camping encontramos un objeto que llevábamos buscando desde hace unas cuantas semanas: el Xbowl, un bol con base de plástico duro, y lateral de silicona, plegable. Gran compra!



Tochou
Área comercial de Shinjuku













Vista frontal de Tochou
Sere con el X-bowl a juego con el vestido






















La siguiente parada es Shibuya, una de las zonas de ocio más famosas de Tokyo, y también repleta de centros comerciales que marcan tendencia en la moda. En Shibuya está el que es probablemente uno de los cruces más famosos del mundo (dicen que es el más filmado del mundo). Allí seguimos a una japonesa que bajaba unas escaleras y descubrimos un restaurante local bastante majo y barato. A nuestro lado están sentados 3 jóvenes ejecutivos que parece que han salido de trabajar hace poco (en sábado), están hasta las trancas de sake y muy animados, pero al poco rato, el más animado de todos cae dormido sobre la mesa, con la cara casi metida en un bol de arroz vacio; al cabo de 5 minutos, el tipo que está a mi lado también dormita, intentando mantener el equilibrio. El tercero sigue despierto, hablando por el móvil. Mientras desgustamos nuestros platos, el tío que está a mi lado pierde el equilibrio y cae sobre mi hombro. Nosotros nos empezamos a reir y se medio despierta pidiéndome disculpas. Cuando vuelve a dormir, el amigo despierto empieza a meterle los palillos en la nariz. Al final parece despertar, pero el otro amigo dormido está completamente KO. Nosotros nos vamos del restaurante riéndonos y preguntándonos como conseguirán despertar al zombie que reposa sobre la mesa.

Pantallas sobre el cruce de Shibuya


El famoso cruce (perdonad la calidad)















El ambiente nocturno de Shibuya
Nuestros amigos dormilones















El segundo día dedicamos la mañana para ir a Ginza, distrito comercial lujoso lleno de centros comerciales, restaurantes y tiendas de marcas pijoleras a más no poder. Encontramos un centro comercial que en las plantas superiores venden todo tipo de objetos chulos pero que son útiles, por los que estábamos un poco obsesionados después del X-bowl. Allí encontramos hasta una cafetera de filtro de silicona plegable, pero al final sólo compramos una percha plegable que nos viene muy bien cuando en los hostales no tienen.

Mac-store en Ginza
Nos cortaron la calle pa' nosotros
















Sashimi ricooooo


Por la tarde visitamos Takeshita Street, en el barrio de Harajuku. Esta zona es famosa porque los adolescentes se reunen allí los fines de semana, muchas veces ataviados con vestidos estravagantes...ya podéis imaginar, cosas tipo lolita, manga, punkarras...vamos, unos modernos :P Nos comemos unos crepes típicos de la zona y nos vamos de nuevo a Shibuya porque Gloria tiene que comprarse una cámara de fotos antes de irse a Madrid.

Sere con un vestido de moda
Ricos los crepes
















Entrada a Takeshita street



Gente disfrazada en Takeshita street






















El 30 por la mañana tempranito mi hermana se va al aeropuerto. Nosotros tenemos que coger un autobús por la noche para ir hasta Kobe a coger el barco que nos llevará a Shanghai, así que tenemos gran parte del día para ver algo más de Tokyo. Por la mañana nos vamos a la estación de Shinjuku a dejar las mochilas en una consigna automática (vamos, un "locker") y ya que estamos allí aprovechamos para localizar la terminal de autobuses y para subir al edificio del Gobierno Metropolitano de Tokyo. El primer día no sabíamos que se podía subir gratis, pero alguien nos lo comentó después, así que teníamos que hacer esta visita para admirar las vistas panorámicas de Tokyo.

Vista de Shinjuku desde Tochou
Qué guapos somos















El resto del día lo pasamos en Akihabara, barrio friki donde los haya...videojuegos, manga, hentai, electrónica...vamos a un Taito Station para jugar unos Guitar Freaks y visitamos algunos de los edificios de 6 ó 7 plantas dedicados al manga y al hentai. La verdad es que con el hentai nos quedamos un poco flipados, ya que vemos dibujos de niñas (claramente niñas) practicando sexo con varios hombres, algo que sería impensable en Europa, incluso siendo dibujos...no sé, los japos, con tanta represión sexual y tanta educación, por algún lado tenían que salir...su perversión con los dibujos no tiene límites.



Akihabara
Había plantas completas con comics sólo para chicas
















Con esto acabamos nuestra aventura en Japón. Ha sido estresante pero ha merecido la pena. Ahora, rumbo a Shanghai, a ver si podemos descansar un poco en casa de David.

Hasta pronto!!

Julio




(ITA)



Dal 28 al 30 Agosto 2010

Tokio, la grande metropoli, il centro neuralgico giapponese, edifici luccicanti e giganti, avenide ampie e pulite, ozio verticale, moda all'avanguardia, una città che racchiude altre città. Uno si sente piccolo a Tokyo, ed è normale. Con all'incirca 35 milioni di abitanti nell'area urbana, la metropoli si divide in infinite zone, come fossero piccole città, paesini e villaggi...insomma, un supermostro che non ha niente a che vedere con la vecchia Europa.



Per la seconda volta ci alloggiamo nella zona di Asakusa, pero l'ostello questa volta è diverso, Asakusa Smile, molto peggio dell'altro, vecchio, sporco, con il personale assente durante la maggior parte del tempo.

Abbiamo due giorni per vedere Tokyo. È poco, pero cercheremo di vedere almeno l'essenziale. Prima di tutto ce ne andiamo a Shinjuku, quartiere commerciale per eccellenza, centro finanziario ed amminitrativo di Tokyo. È una di quelle zone piene di grattacieli, tra i quali risalta quello del Governo Metropolitano di Tokyo (in giapponese si chiama Tochou :P ). Facciamo un giro e ci immergiamo per le strade piene di negozi, ristoranti e chi più ne ha più ne metta. Per caso, in un negozio di roba per camping troviamo l'oggetto che andavamo cercando da parecchie settimane: l'Xbowl, una ciotola con base di plastica rigida e pareti laterali piegabili di silicone. Grande acquisto!



Tochou
Area commerciale di Shinjuku













Vista frontale di Tochou
Sere e l' X-bowl coordinato col vestito






















La prossima fermata è Shibuya, una delle zone famose per la sua vita notturna. A Shibuya si trova quello che probabilmente è l'incrocio più famoso del mondo (dicono che sia il più filmato della storia). Lí, seguendo ad un paio di ragazze che scendevano per delle scale scopriamo un ristorante locale abbastanza carino ed economico. Affianco a noi erano seduti 3 giovani impiegati in giacca e cravatta che sembravano usciti da poco dal lavoro (è sabato), sono ubriachissimi di sake e parecchio rumorosi. Dopo qualche minuto, quello più agitato cade addormentato sul tavolo con la faccia quasi dentro della ciotola di riso; passano 5 minuti e l'altro che stava alla mia sinistra comincia a chiudere gli occhi cercando di rimanere dritto sulla schiena. Il terzo rimane sveglio e parla per telefono. Noi nel frattempo degustiamo le nostre pietanze..quando quello che stava per addormentarsi, comincia a farlo appoggiandosi alla mia spalla. Cominciamo a ridere e si mezzo sveglia chiedendo scusa. Ma si addormenta un'altra volta e l'amico sveglio comincia a mettergli le bacchette sù per le narici. Alla fine sembra svegliarsi, pero l'altro è totalmente KO. Ce ne andiamo dal ristorante ridendo e chiedendoci come riusciranno a svegliare quello che dorme come un sasso!


Schermi sull'incrocio di Shibuya


Il famoso incrocio (scusate la bassa qualità)















L'ambiente notturno a Shibuya
I nostri amici dormiglioni















Dedichiamo la mattina del secondo giorno a Ginza, zona commerciale di lusso piena di ristoranti e boutique enormi. Nei piani superiori di un centro commerciale superfighetto troviamo un dipartimento dedicato a oggetti superfighettissimi e per di più utili, per i quali avevamo già una ossessione per colpa dell'Xbowl. Lì troviamo addirittura una caffettiera piegabile di silicone, ma alla fine compriamo una stampella ripiegabile (che ci viene bene per quegli ostelli che non ne hanno) e un coltello con lama di cercamica.


Mac-store a Ginza
Hanno bloccato il traffico per farci fare questa foto :P
















Sashimi buonissimooo


Nel pomeriggio andiamo a vedere Takeshita Street, nel quartiere di Harajuku. Questa zona è famosa per gli adolescenti che vi si riuniscono i fine settimana, spesso abbigliati stravagantemente...potrete immaginare: lolite, manga, punk...insomma, gente moderna.:P Ci mangiamo la crepe che "bisogna" provare se vai a Takeshita e ce ne torniamo a Shibuya, che Gloria deve comprarsi una macchina fotografica prima di tornare a Madrid.

Sere con un vestito di moda...
Crepes deliziose
















Una delle entrate a Takeshita street



Gente "mascherata" inTakeshita street






















La mattina del 30 Gloria corre all'aereoporto. Noi prenderemo un autobus la sera, per andare a Kobe e salire sulla barca che ci porterà a Shanghai. Insomma, abbiamo tutto il giorno davanti per scoprire Tokyo un pò di più. Decidiamo andare a Shinjuku, lasciare gli zaini negli armadietti automatici della metro, localizzare la stazione di autobus -che poi dovremo trovare - e saliamo al 45º (credo) piano del edificio del Governo Metropolitano di Tokyo. Non sapevamo si potesse salire gratis, però qualcuno ce ne parla, e ne approfittiamo per ammirare la vista panoramica impressionante della città di Tokyo.

Vista di Shinjuku dal Tochou
Che belli che siamo















Il resto del giorno lo passiamo ad Akihabara, il centro più importante della cultura pop-nerda moderna giapponese...videogiochi, hentai, elettronica...entriamo in una Taito station per giocare al Guitar freaks e visitiamo alcuni degli edifici di 6 o 7 piani dedicati ai manga e agli hentai. Rimaniamo sconcertati davanti alla pubblicità di alcuni manga con disegni di bambine facendo sesso con uomini, cose che sarebbero impensabili in Europa, anche solo in disegno....non so, i giapponesi, con tanta repressione sessuale e tanta educazione, da qualche parte devon far salire le proprie perversioni, infatti l'hentai non ha limite...


Akihabara
C'erano interi piani dedicati ai fumetti per ragazze
















Con Tokyo finisce la nostra avventura in Giappone. È stata stressante però ne è valsa la pena. Adesso ci aspetta Shanghai, vediamo se riusciamo a rilassarci a casa di David.

A presto!!

Julio

16 de octubre de 2010

JAPAN // Kyoto - Nara (ESP-ITA) (25/8 - 27/8)

0 comentarios
Del 25 al 27 de Agosto de 2010



La mayor parte de la gente con la que hablamos nos dice que Kyoto es una ciudad estupenda, y que si queremos un ambiente cultural alejado del bullicio urbanita de Tokyo es el mejor sitio donde ir. 
Nuestro hostal (Hana Hostel Kyoto) está a unos 5 minutos de la estación de JR, muy bien situado. Dejamos nuestro equipaje y esperamos a que venga Greg, el chico australiano-japonés que habíamos conocido en Qingdao. Greg se aloja en un pequeño hostal estilo japonés muy cerca del nuestro. Es el tercer y último encuentro en Japón con gente que habíamos conocido en etapas anteriores de nuestro viaje. Cuando llega Greg, nos lleva, antes de comer, de nuevo a la estación de tren. Nos comenta que es el típico sitio que la gente no visita de Kyoto pero que es bastante interesante...normal, la gente llega a la estación y sólo piensa en ir al hostal, y cuando se va, no echa un vistazo a la estación. Lo cierto es que la estación es muy grande y bastante impresionante, con buenas vistas a la ciudad. Además había una actuación de un grupo musical de Okinawa.

Vista desde lo alto de la estación
Greg, Gloria y yo en la estación
















Después de comer arroz con ternera en el sitio más barato que encontramos, nos cambiamos, hacemos check-in en el hostal (ya sabéis lo de las horas del check-in en Japón) y convencemos a Greg de que venga con nosotros a visitar el templo de Kiyomizu, uno de los numerosísimos templos de Kyoto, situado en la zona este de la ciudad, cerca de un barrio de casas bajas tradicionales y con un gran paisaje natural alrededor. Muy bonita la zona.

Entrando al templo
Gloria, Serena y yo

















ENORME fuente sagrada "sinto"
Casas bajas tradicionales de la zona

















Después de darnos un buen paseo por la zona, acabamos cerca del distrito de Gion, famoso por ser la zona donde viven y educan a las Geishas. En la calle principal del distrito vemos a un montón de gente esperando, algunos de ellos con cámaras de fotos con trípode y objetivos gigantes. De repente la gente empieza a agitarse y vemos a un par de señoritas vestidas al estilo geisha, que salen de una casa y casi corriendo van a otra a unos 30 metros. En ese camino, la gente les hace multitud de fotos, algunos corriendo al lado de ellas y sacando la foto delante de sus narices. Nosotros conseguimos una instantánea     (la que hay al principio de la entrada) pero no estamos seguros si son auténticas geishas, o "maikos" (aprendices de geishas) o simplemente una pantomima creada aposta para satisfacer al turista.


Greg y yo paseando por la "calle de las geishas"
Otra calle del distrito de Gion
















Empieza a apretar el hambre, así que nos dirigimos a la zona "centrica" de Kyoto, donde se concentran la mayor parte de restaurantes, bares y locales de ocio de la ciudad. Greg nos lleva a un pequeñísimo restaurante vegetariano super escondido en un callejón estrechísimo; el sitio parece hasta ilegal, pero la comida era buena y variada, de hecho, pedimos 4 sets de cena y cada set incluía 4 platos diferentes, que además eran diferentes para cada comensal, así fomentan la compartición de platos :)

Al día siguiente Greg no viene con nosotros, él está esperando a un amigo para hacer la ruta de visitas y no quiere repetir templos, sobre todo por lo que cuestan, además, él ya conoce la ciudad de una visita anterior. Nosotros vamos al noroeste de la ciudad, a visitar el "golden pavilion" (Kikaku-ji) y después un jardín zen que queda cerca. Después de las visitas matutinas, encontramos un restaurante de sushi bastante barato. Es la primera vez que comemos sushi, ya que en general no es barato (NADA es barato en Japón con el euro a 108 yenes y bajando) y nos reservábamos para alguna ocasión. El restaurante es de los típicos con la cinta que transporta los platos, pero además, tiene un ordenador en cada mesa. Navegando por los menús del cacharro vas pidiendo los platos, y una indicación sonora acompañada de la imagen del plato que has pedido te indica que tu plato llega por la cinta. En la mesa, además, hay una especia de ranura por la que vas tirando los platos vacios. Cada cierto número de platos, en la pantalla del ordenador aparece un minijuego en el que, por ejemplo, eliges un personaje para pelear en un combate de sumo, o un cebo para un pescador, o chorradas del estilo...si ganas, cae una bola con un regalo desde un expendedor colocado encima del ordenador...muy curioso el tema...muy japo!!

Golden Pavilion
Jardín Zen
















Árboles cortados como pompones
El ordenador y la cinta del restaurante

















Después de comer volvemos un ratito al hostal para descansar, y por la tarde nos vamos a la otra punta de la ciudad, al sureste, para visitar el Fushimi Inari Shrine, un lugar lleno de templos y altares sintoístas, con la particularidad de que reúne un enorme número de "Torii" (puertas o arcos sintoistas que delimitan el espacio profano del espacio sagrado) dispuestos uno detrás de otro en una colina. Nos recorremos todo el camino, unos 4km, y volvemos al hostal derrotados. Cenamos con Greg en el centro y nos tomamos unas cervezas (o sucedáneos) en la puerta del hostal antes de despedirnos definitivamente de él.

Las leyendas sólo se leen en el camino de vuelta
Tramo de Torii custodiado por lobos

















Tras la visita de 2 días a Kyoto partimos hacia Nara, una pequeña ciudad bastante cerca de Kyoto. Nada más llegar a la guesthouse descubrimos que es una casa estilo japonés, con puertas correderas, elevada sobre el terreno y con pequeños puentes comunicando las diversas salas. En Nara sólo nos quedamos un día, así que sin perder un minuto nos vamos a visitar El Gran Buda de Nara, en el templo Todai-ji, que es la estructura de madera más grande del mundo. El parque que rodea el templo es bastante grande, y como Miyajima, está lleno de ciervos. En los puestos callejeros de la zona venden incluso snacks para ciervos en caso de que te apetezca darles de comer. 

Interior de nuestra guesthouse
Preciosa pagoda
















Templo Todai-ji
El gran Buda de Nara

















Después de las visitas y de comer en un restaurante vietnamita, donde encontramos una señora japonesa que habla español, baila flamenco y que tiene un marido japonés que toca la guitarra flamenca, nos damos un paseo por las calles cubiertas de la ciudad (parece típico que haya calles cubiertas, sobre todo comerciales, en casi todas las ciudades de Japón), resguardándonos de lo que parece que va a ser una tormenta veraniega. Al final no cae tanto como esperábamos. Volvemos al hostal, nos cenamos unos estupendos y abundantes bentos y nos vamos a dormir, que al día siguiente nos toca Tokyo de nuevo.

Nos vemos!!

Julio




(ITA)




Dal 25 al 27 Agosto del 2010



La maggior parte della gente con cui avevamo parlato diceva che Kyoto è una città stupenda, e che se volevamo un ambiente più "culturale" lontano dal caosa metropolitano di Tokyo...quella era la nostra città. 
Il nostro ostello (Hana Hostel Kyoto) si trova a 5 minuti dalla stazione della JR, ben piazzato. Lasciamo gli zaini e aspettiamo Greg, il ragazzo australo-giapponese che avevamo conosciuto a Qingdao, in Cina. Alloggia in un altro piccolo ostello stile giapponese vicino al nostro. Si tratta del terzo ed ultimo incontro con gente che avevamo conosciuto in altri posti nel nostro viaggio. Greg arriva e prima di andare a fare pranzo, ci porta di nuovo alla stazione. Dice che è il tipico posto che la gente non si ferma a guardare a ma che però nasconde un suo fascino; da sopra si può ammirare un bel panorama e la sua architettura è effettivamente eccentrica. In uno degli spazi aperti era in corso addirittura una specie di festival in onore della cultura di Okinawa con concertino incluso.

Vista della stazione dall'alto
Io Greg e Gloria, all'utimo piano della stazione
















Dopo aver mangiato noodles con carne nel ristorante più economico che eravamo riusciti a trovare, ci cambiamo, facciamo il check-in nell'ostello (è importante ricordare che l'ora del check-in in Giappone va dalle 15 in poi) e convinciamo Greg a venire con noi a visitare il tempio di Kiyomizu, uno degli innumerevoli templi di Kyoto. Si trova nella zona nordest della città, vicino ad un quartiere di case basse tradizionali con un bel paesaggio naturale intorno. Proprio una bella zona.

Entrata del tempio
Io Gloria e Serena

















ENORME fontana sacra "sinto"
Case basse tradizionali della zona

















Dopo aver piasseggiato a lungo per la zona, finiamo nel quartiere di Gion, famoso per essere tradizionalmente il luogo d'educazione e residenza delle Geishe. Nella strada principale vediamo ad un sacco di gente aspettando, alcuni di loro con treppiedi e cineprese dagli obbiettivi giganti. All'improvviso la gente comincia ad agitarsi e vediamo un paio di signorine vestite da geishe, salire da una casa e, quasi correndo su quei zoccoli minuscoli, pero sempre elegantemente, entrare in un'altra casa a 30 metri di distanza. Nel tragitto, la gente impazzisce, corre, grida e comincia un tumultuo di foto e flash verso di loro. Noi rimediamo la foto che si trova all'inizio del post, pero rimaniamo sconcertati, non sappiamo se sono autentiche geishe o "maikos" (apprendiste) o simplemente una pantomima creata per soddisfare i turisti.


Io e Greg passeggiando per la "strada delle Geishe"
Un'altra strada di Gion
















Gli stomaci cominciano a languire, quindi ci dirigiamo verso la zona "centrica" di Kyoto, dove si concentrano la maggior parte dei ristoranti, bar e locali notturni. Greg ci porta ad un ristorante vegetariano piccolissimo super nascosto, a cui si accede passando per un vicolo strettissimo; il posto sembra illegale, pero il cibo era buono e variegato. Chiediamo 4 set/cene, ognuna delle quali aveva 4 piatti differenti per ognuno di noi, tutti buonissimi.

Il giorno dopo Greg non viene con noi, lui aspetta un amico dall'Australia con il quale dovrà affrontare tutte le visite d'obbligo e che non vuole ripetere più del dovuto, visto che lui Kyoto già la conosce bene. Ce ne andiamo dunque, verso il nordest della città, a visitare il "Golden Pavillion" (Kikaku-ji) e successivamente un giardino zen lì vicino. Dopo aver compiuto le nostre visite mattutine, troviamo un ristorante di sushi abbastanza economico. Questa è la prima volta che mangiamo sushi in Giappone, visto che in generale tutto è caro (NIENTE è economico in Giappone con l'euro a 108 yenes), stavamo aspettando l'occasione giusta, diciamo.
Il ristorante è di quelli tipici con tapis-roulant che trasporta i vari piatti, pero questo, ha un mini computer in ogni tavolo. Navigando sullo schermo tattile, scopriamo come ordinare i diversi piatti, che arrivano, poi, sul tapis-roulant, accompagnati da un suono di campana, mentre lo schermo, in quel momento ti informa con un'immagine di quello che avevi chiesto. Il tavolo in più, ha una specie di fessura nella quale si devono introdurre i piatti sporchi. Ogni preciso numero di piatti che introduci, provoca che sullo schermo del computer appaia un determinato giochino. Tu scegli il tuo personaggio, lui combatte contro qualche mostro e se vince, da una cassa di plastica trasparente collocata sopra, esce una pallina di quelle con un pupazzetto al suo interno...pazzesco...solo i giapponesi sono capaci di cose del genere....!


Golden Pavilion
Giardino Zen
















Alberi magistralmente potati
Computer e tapis-roulant del ristorante di sushi

















Dopo pranzo torniamo all'ostello per un pisolino e il pomeriggio ce ne andiamo all'altro estremo della città, al sudest, per vedere il Fushimi Inari Shrine, un luogo sacro sintoista pieno di altari e templi. Qui si trovano riuniti migliaia di Torii (archi sintoisti che delimitano lo spazio profano da quello sacro) disposti uno dietro l'altro a formare un percorso lunghissimo per le colline. Ci facciamo tutto l'itinerario sacro, 4 km su e giù, e torniamo all'ostello a pezzi. Facciamo cena con Greg nel centro e ci prendiamo qualche birra nella porta dell'ostello prima di salutarci definitivamente.

Le scritte solo si leggono nel percorso di ritorno
Lupi come guardiani

















Dopo due giorni a Kyoto partiamo per Nara, una piccola città non lontana da Kyoto. Appena arrivati all'ostello scopriamo che si tratta di una casa di legno stile giapponese, con porte scorrevoli, rialzata dal livello della strada e con piccoli ponti di legno che collegano le varie stanze. A Nara solo rimaniamo una notte, quindi senza perdere neanche un minuto ce ne andiamo a vedere il Gran Budda, nel tempio Todai-Ji, la struttura di legno più grande del mondo. Il parco intorno al tempio è abbastanza grande e come Miyajima, è pieno di cervi in libertà. Nei chioschetti del parco addirittura vendono cibo per cervi..nel caso in cui ti venga voglia di dargli da mangiare..

Interno della guesthouse
Bella pagoda
















Tempio Todai-ji
Gran Budda di Nara

















Finiamo il tour per i templi e mangiamo in un ristorante vietnamita - dove conosciamo una giapponese che parla spagnolo, balla flamenco sposata con un giapponese chitarrista flamenco - facciamo una passeggiata per il corso-galleria protetto da vetrate (queste strade coperte da vetrate sembrano normali soprattutto in zone commerciali) che ci protegge da quella che sembra una tormenta estiva. Alla fine non piove tanto come immaginavamo. Torniamo all'ostello, facciamo cena con dei magnifici bento e ce ne andiamo a dormire, che il giorno dopo ci tocca Tokyo, ancora!!

A presto!!

Julio