Del 25 al 27 de Agosto de 2010
La mayor parte de la gente con la que hablamos nos dice que Kyoto es una ciudad estupenda, y que si queremos un ambiente cultural alejado del bullicio urbanita de Tokyo es el mejor sitio donde ir.
Nuestro hostal (Hana Hostel Kyoto) está a unos 5 minutos de la estación de JR, muy bien situado. Dejamos nuestro equipaje y esperamos a que venga Greg, el chico australiano-japonés que habíamos conocido en Qingdao. Greg se aloja en un pequeño hostal estilo japonés muy cerca del nuestro. Es el tercer y último encuentro en Japón con gente que habíamos conocido en etapas anteriores de nuestro viaje. Cuando llega Greg, nos lleva, antes de comer, de nuevo a la estación de tren. Nos comenta que es el típico sitio que la gente no visita de Kyoto pero que es bastante interesante...normal, la gente llega a la estación y sólo piensa en ir al hostal, y cuando se va, no echa un vistazo a la estación. Lo cierto es que la estación es muy grande y bastante impresionante, con buenas vistas a la ciudad. Además había una actuación de un grupo musical de Okinawa.
 |
| Vista desde lo alto de la estación |
 |
| Greg, Gloria y yo en la estación |
Después de comer arroz con ternera en el sitio más barato que encontramos, nos cambiamos, hacemos check-in en el hostal (ya sabéis lo de las horas del check-in en Japón) y convencemos a Greg de que venga con nosotros a visitar el templo de Kiyomizu, uno de los numerosísimos templos de Kyoto, situado en la zona este de la ciudad, cerca de un barrio de casas bajas tradicionales y con un gran paisaje natural alrededor. Muy bonita la zona.
 |
| Entrando al templo |
 |
| Gloria, Serena y yo |
 |
| ENORME fuente sagrada "sinto" |
 |
| Casas bajas tradicionales de la zona |
Después de darnos un buen paseo por la zona, acabamos cerca del distrito de Gion, famoso por ser la zona donde viven y educan a las Geishas. En la calle principal del distrito vemos a un montón de gente esperando, algunos de ellos con cámaras de fotos con trípode y objetivos gigantes. De repente la gente empieza a agitarse y vemos a un par de señoritas vestidas al estilo geisha, que salen de una casa y casi corriendo van a otra a unos 30 metros. En ese camino, la gente les hace multitud de fotos, algunos corriendo al lado de ellas y sacando la foto delante de sus narices. Nosotros conseguimos una instantánea (la que hay al principio de la entrada) pero no estamos seguros si son auténticas geishas, o "maikos" (aprendices de geishas) o simplemente una pantomima creada aposta para satisfacer al turista.
 |
| Greg y yo paseando por la "calle de las geishas" |
 |
| Otra calle del distrito de Gion |
Empieza a apretar el hambre, así que nos dirigimos a la zona "centrica" de Kyoto, donde se concentran la mayor parte de restaurantes, bares y locales de ocio de la ciudad. Greg nos lleva a un pequeñísimo restaurante vegetariano super escondido en un callejón estrechísimo; el sitio parece hasta ilegal, pero la comida era buena y variada, de hecho, pedimos 4 sets de cena y cada set incluía 4 platos diferentes, que además eran diferentes para cada comensal, así fomentan la compartición de platos :)
Al día siguiente Greg no viene con nosotros, él está esperando a un amigo para hacer la ruta de visitas y no quiere repetir templos, sobre todo por lo que cuestan, además, él ya conoce la ciudad de una visita anterior. Nosotros vamos al noroeste de la ciudad, a visitar el "golden pavilion" (Kikaku-ji) y después un jardín zen que queda cerca. Después de las visitas matutinas, encontramos un restaurante de sushi bastante barato. Es la primera vez que comemos sushi, ya que en general no es barato (NADA es barato en Japón con el euro a 108 yenes y bajando) y nos reservábamos para alguna ocasión. El restaurante es de los típicos con la cinta que transporta los platos, pero además, tiene un ordenador en cada mesa. Navegando por los menús del cacharro vas pidiendo los platos, y una indicación sonora acompañada de la imagen del plato que has pedido te indica que tu plato llega por la cinta. En la mesa, además, hay una especia de ranura por la que vas tirando los platos vacios. Cada cierto número de platos, en la pantalla del ordenador aparece un minijuego en el que, por ejemplo, eliges un personaje para pelear en un combate de sumo, o un cebo para un pescador, o chorradas del estilo...si ganas, cae una bola con un regalo desde un expendedor colocado encima del ordenador...muy curioso el tema...muy japo!!
 |
| Golden Pavilion |
 |
| Jardín Zen |
 |
| Árboles cortados como pompones |
 |
| El ordenador y la cinta del restaurante |
Después de comer volvemos un ratito al hostal para descansar, y por la tarde nos vamos a la otra punta de la ciudad, al sureste, para visitar el Fushimi Inari Shrine, un lugar lleno de templos y altares sintoístas, con la particularidad de que reúne un enorme número de "Torii" (puertas o arcos sintoistas que delimitan el espacio profano del espacio sagrado) dispuestos uno detrás de otro en una colina. Nos recorremos todo el camino, unos 4km, y volvemos al hostal derrotados. Cenamos con Greg en el centro y nos tomamos unas cervezas (o sucedáneos) en la puerta del hostal antes de despedirnos definitivamente de él.
 |
| Las leyendas sólo se leen en el camino de vuelta |
 |
| Tramo de Torii custodiado por lobos |
Tras la visita de 2 días a Kyoto partimos hacia Nara, una pequeña ciudad bastante cerca de Kyoto. Nada más llegar a la guesthouse descubrimos que es una casa estilo japonés, con puertas correderas, elevada sobre el terreno y con pequeños puentes comunicando las diversas salas. En Nara sólo nos quedamos un día, así que sin perder un minuto nos vamos a visitar El Gran Buda de Nara, en el templo Todai-ji, que es la estructura de madera más grande del mundo. El parque que rodea el templo es bastante grande, y como Miyajima, está lleno de ciervos. En los puestos callejeros de la zona venden incluso snacks para ciervos en caso de que te apetezca darles de comer.
 |
| Interior de nuestra guesthouse |
 |
| Preciosa pagoda |
 |
| Templo Todai-ji |
 |
| El gran Buda de Nara |
Después de las visitas y de comer en un restaurante vietnamita, donde encontramos una señora japonesa que habla español, baila flamenco y que tiene un marido japonés que toca la guitarra flamenca, nos damos un paseo por las calles cubiertas de la ciudad (parece típico que haya calles cubiertas, sobre todo comerciales, en casi todas las ciudades de Japón), resguardándonos de lo que parece que va a ser una tormenta veraniega. Al final no cae tanto como esperábamos. Volvemos al hostal, nos cenamos unos estupendos y abundantes bentos y nos vamos a dormir, que al día siguiente nos toca Tokyo de nuevo.
Nos vemos!!
Julio
(ITA)
Dal 25 al 27 Agosto del 2010
La maggior parte della gente con cui avevamo parlato diceva che Kyoto è una città stupenda, e che se volevamo un ambiente più "culturale" lontano dal caosa metropolitano di Tokyo...quella era la nostra città.
Il nostro ostello (Hana Hostel Kyoto) si trova a 5 minuti dalla stazione della JR, ben piazzato. Lasciamo gli zaini e aspettiamo Greg, il ragazzo australo-giapponese che avevamo conosciuto a Qingdao, in Cina. Alloggia in un altro piccolo ostello stile giapponese vicino al nostro. Si tratta del terzo ed ultimo incontro con gente che avevamo conosciuto in altri posti nel nostro viaggio. Greg arriva e prima di andare a fare pranzo, ci porta di nuovo alla stazione. Dice che è il tipico posto che la gente non si ferma a guardare a ma che però nasconde un suo fascino; da sopra si può ammirare un bel panorama e la sua architettura è effettivamente eccentrica. In uno degli spazi aperti era in corso addirittura una specie di festival in onore della cultura di Okinawa con concertino incluso.
 |
| Vista della stazione dall'alto |
 |
| Io Greg e Gloria, all'utimo piano della stazione |
Dopo aver mangiato noodles con carne nel ristorante più economico che eravamo riusciti a trovare, ci cambiamo, facciamo il check-in nell'ostello (è importante ricordare che l'ora del check-in in Giappone va dalle 15 in poi) e convinciamo Greg a venire con noi a visitare il tempio di Kiyomizu, uno degli innumerevoli templi di Kyoto. Si trova nella zona nordest della città, vicino ad un quartiere di case basse tradizionali con un bel paesaggio naturale intorno. Proprio una bella zona.
 |
| Entrata del tempio |
 |
| Io Gloria e Serena |
 |
| ENORME fontana sacra "sinto" |
 |
| Case basse tradizionali della zona |
Dopo aver piasseggiato a lungo per la zona, finiamo nel quartiere di Gion, famoso per essere tradizionalmente il luogo d'educazione e residenza delle Geishe. Nella strada principale vediamo ad un sacco di gente aspettando, alcuni di loro con treppiedi e cineprese dagli obbiettivi giganti. All'improvviso la gente comincia ad agitarsi e vediamo un paio di signorine vestite da geishe, salire da una casa e, quasi correndo su quei zoccoli minuscoli, pero sempre elegantemente, entrare in un'altra casa a 30 metri di distanza. Nel tragitto, la gente impazzisce, corre, grida e comincia un tumultuo di foto e flash verso di loro. Noi rimediamo la foto che si trova all'inizio del post, pero rimaniamo sconcertati, non sappiamo se sono autentiche geishe o "maikos" (apprendiste) o simplemente una pantomima creata per soddisfare i turisti.
 |
| Io e Greg passeggiando per la "strada delle Geishe" |
 |
| Un'altra strada di Gion |
Gli stomaci cominciano a languire, quindi ci dirigiamo verso la zona "centrica" di Kyoto, dove si concentrano la maggior parte dei ristoranti, bar e locali notturni. Greg ci porta ad un ristorante vegetariano piccolissimo super nascosto, a cui si accede passando per un vicolo strettissimo; il posto sembra illegale, pero il cibo era buono e variegato. Chiediamo 4 set/cene, ognuna delle quali aveva 4 piatti differenti per ognuno di noi, tutti buonissimi.
Il giorno dopo Greg non viene con noi, lui aspetta un amico dall'Australia con il quale dovrà affrontare tutte le visite d'obbligo e che non vuole ripetere più del dovuto, visto che lui Kyoto già la conosce bene. Ce ne andiamo dunque, verso il nordest della città, a visitare il "Golden Pavillion" (Kikaku-ji) e successivamente un giardino zen lì vicino. Dopo aver compiuto le nostre visite mattutine, troviamo un ristorante di sushi abbastanza economico. Questa è la prima volta che mangiamo sushi in Giappone, visto che in generale tutto è caro (NIENTE è economico in Giappone con l'euro a 108 yenes), stavamo aspettando l'occasione giusta, diciamo.
Il ristorante è di quelli tipici con tapis-roulant che trasporta i vari piatti, pero questo, ha un mini computer in ogni tavolo. Navigando sullo schermo tattile, scopriamo come ordinare i diversi piatti, che arrivano, poi, sul tapis-roulant, accompagnati da un suono di campana, mentre lo schermo, in quel momento ti informa con un'immagine di quello che avevi chiesto. Il tavolo in più, ha una specie di fessura nella quale si devono introdurre i piatti sporchi. Ogni preciso numero di piatti che introduci, provoca che sullo schermo del computer appaia un determinato giochino. Tu scegli il tuo personaggio, lui combatte contro qualche mostro e se vince, da una cassa di plastica trasparente collocata sopra, esce una pallina di quelle con un pupazzetto al suo interno...pazzesco...solo i giapponesi sono capaci di cose del genere....!
 |
| Golden Pavilion |
 |
| Giardino Zen |
 |
| Alberi magistralmente potati |
 |
| Computer e tapis-roulant del ristorante di sushi |
Dopo pranzo torniamo all'ostello per un pisolino e il pomeriggio ce ne andiamo all'altro estremo della città, al sudest, per vedere il Fushimi Inari Shrine, un luogo sacro sintoista pieno di altari e templi. Qui si trovano riuniti migliaia di Torii (archi sintoisti che delimitano lo spazio profano da quello sacro) disposti uno dietro l'altro a formare un percorso lunghissimo per le colline. Ci facciamo tutto l'itinerario sacro, 4 km su e giù, e torniamo all'ostello a pezzi. Facciamo cena con Greg nel centro e ci prendiamo qualche birra nella porta dell'ostello prima di salutarci definitivamente.
 |
| Le scritte solo si leggono nel percorso di ritorno |
 |
| Lupi come guardiani |
Dopo due giorni a Kyoto partiamo per Nara, una piccola città non lontana da Kyoto. Appena arrivati all'ostello scopriamo che si tratta di una casa di legno stile giapponese, con porte scorrevoli, rialzata dal livello della strada e con piccoli ponti di legno che collegano le varie stanze. A Nara solo rimaniamo una notte, quindi senza perdere neanche un minuto ce ne andiamo a vedere il Gran Budda, nel tempio Todai-Ji, la struttura di legno più grande del mondo. Il parco intorno al tempio è abbastanza grande e come Miyajima, è pieno di cervi in libertà. Nei chioschetti del parco addirittura vendono cibo per cervi..nel caso in cui ti venga voglia di dargli da mangiare..
 |
| Interno della guesthouse |
 |
| Bella pagoda |
 |
| Tempio Todai-ji |
 |
| Gran Budda di Nara |
Finiamo il tour per i templi e mangiamo in un ristorante vietnamita - dove conosciamo una giapponese che parla spagnolo, balla flamenco sposata con un giapponese chitarrista flamenco - facciamo una passeggiata per il corso-galleria protetto da vetrate (queste strade coperte da vetrate sembrano normali soprattutto in zone commerciali) che ci protegge da quella che sembra una tormenta estiva. Alla fine non piove tanto come immaginavamo. Torniamo all'ostello, facciamo cena con dei magnifici bento e ce ne andiamo a dormire, che il giorno dopo ci tocca Tokyo, ancora!!
A presto!!
Julio
No hay comentarios:
Publicar un comentario