9 de marzo de 2011

CAMBODIA // Ban Lung - Kratie (ESP-ITA) (17/11 - 26/11)

 Del 17 al 26 de Noviembre de 2010


La verdad es que la entrada a Camboya no fue demasiado placentera. Desde Don Det compramos un billete de autobús hasta Ban Lung, en la provincia de Ratanakiri, por 13 dólares. Ratanakiri no es uno de los destinos más turísticos del país, pero algunos viajeros nos lo había recomendado, así que no dudamos. El tío de Don Det nos dijo que el autobús era VIP, con aire acondicionado, y que no había cambio de bus en la frontera..nosotros nos lo creímos como tontos. Nos llevaron hasta la frontera en un minivan lleno de más turistas. Los guardias fronterizos del lado laosiano nos forzaron al primer timo: 2 dólares por estampar el sello de salida. Al entrar en la parte camboyana, nos pidieron otro dólar por, atención, TOMARNOS LA TEMPERATURA...a lo que hay que sumar otro dólar por el sellado del visado de entrada. Por suerte nosotros teníamos el visado que sacamos en Shanghai, así que no tuvimos que pagar los 3 ó 4 dólares adicionales que les iban cargando al resto de viajeros al hacer el visado en la frontera.

Ya en Camboya, nos estaba esperando un autobús de la compañía Paramount Angkor Express, pero el conductor nos dijo que teníamos que esperar a que llegasen otros viajeros que venían en otra minivan, y así estuvimos esperando una hora y media adicional. Cuando llegaron los últimos viajeros, a 9 personas que íbamos a Ban Lung nos dijeron que esperásemos fuera del autobús. Si miráis el mapa, la carretera desde la frontera hasta la capital va directa: Stung Treng, Kratie, Kompong Chan, Phnom Penh. Nuestro destino está al este de Stung Treng. Ya nos extrañaba un poco que el mismo autobús fuese a todos los destinos, incluído Siem Reap, al noroeste del país... Bueno, en fin, que nos sentaron en el pasillo del autobús con sillitas de plástico y básicamente nos dejaron tirados en un cruce de mala muerte a pocos kilómetros de Stung Treng, diciéndonos que en unas 2 horas pasaría otro autobús hacia Ban Lung que nos recogería. Obviamente nosotros ya no nos creíamos nada, y estábamos los 9 BanLungueros bastante mosqueados. Al final paso un autobús local que por el módico precio de 5 dólares nos llevó hasta Ban Lung...así que si contáis, pagamos 18 dólares de viaje, más 4 dólares en la frontera, sufriendo un abandono a mitad de camino. Si alguna vez hacéis este recorrido, es mejor comprar billete hasta Stung Treng, más barato, y buscarse la vida desde ahí, porque el trayecto de Don Det a Ban Lung simplemente NO existe.

Así iba el autobús que nos dejó tirados en el cruce


Esperad, que la cosa no para aquí: nada más llegar a Ban Lung, nos rodea un ejército de tíos ofertándonos sitio donde dormir, como hienas, cada uno con su moto para llevarte hasta la guesthouse que ofertan. Nosotros preguntamos si alguno tenía WiFi, y uno de ellos nos dijo que sí, así que nos fuimos con él y un colega suyo, cada uno en una moto. Llegamos al hostal en cuestión, y las habitaciones no estaban mal, pero preguntamos a la chica que estaba allí sobre el WiFi y no sabía ni lo que era. Con un cabreo monumental por haber sido engañados, nos fuimos allí de malas maneras, diciéndoles que nos íbamos por mentirosos. Por el camino nos encontramos con un occidental en moto, que nos preguntó dónde íbamos...le explicamos la situación, y enseguida otros 2 camboyanos en moto estaban alrededor nuestro en busca de su presa, que éramos nosotros. Al final nos fuimos con estos personajes a un hostal que ya habíamos visto antes en la guía. El hostal estaba lleno y nos llevó a otro muy cercano que tenía el mismo precio. El tipo que nos llevó con la moto, cuando entramos en la habitación, cerro la puerta quedándose él dentro, y nos dijo que él era guía y que nos podía ofrecer tours por la región. Le dijimos que más tarde hablaríamos con él, y finalmente se fue, no sin antes pedirnos algo de dinero para pagar a su compañero de la moto (después de que nos habían dicho que el transporte hasta el hostal era grátis).


















Nos fuimos a cenar al Star Hotel (es el que no tenía habitaciones) y allí estaba el buitre de los tours (Sona) y un amigo suyo (Pov), que se presentó, nos dio el menú y nos ofreció asiento, como si él trabajase en el hotel. Mientras comíamos ya estaban comiéndonos la olla con los tours, que parecían interesantes, la verdad. Uno de los tours nos atraía, constaba de un par de noches en la jungla y la visita de unas cascadas, un lago y algunas aldeas de la zona, pero no queríamos decidir tan pronto. Pov decía que teníamos que decidir porque él al día siguiente no estaba, que tenía que quedarse con su familia (MENTIRA). Al final les dijimos que por la mañana les diríamos algo. Al día siguiente por la mañana fuimos a cambiarnos al Star Hotel, que tenía habitación libre, y, como no, los dos rapaces ya estaban allí esperando. La verdad es que todo este estrés nos había pillado con la guardia baja, y al final aceptamos hacer el tour con ellos, pero sólo de una noche y dos días, así que les pagamos uno de los días (20 dólares por persona y día) y quedamos con ellos en dos días.

La entrada del Star Hotel

La noche antes del tour Serena y yo la verdad es que no teníamos ganas de hacerlo. No nos fiábamos demasiado de estos tíos y la idea de pasar con ellos una noche en medio de la jungla nos agobiaba. Por la mañana cuando llegaron, vimos que no habían comprado ni agua ni comida aun, así que nos pusimos un poco bordes con ellos y estuvimos 2 horas discutiendo con ellos. Nosotros no queríamos ir pero ellos no iban a devolver el dinero que ya habíamos pagado. Finalmente, uno de ellos (Pov) nos convenció para al menos irnos con ellos a visitar algun poblado minoritario de la zona y una mina de gemas, además de visitar la casa de su familia, ya que el tío quería convencernos de que él era honesto. Fuimos con ellos y pasamos un día decente finalmente, no sin sufrir una avería de una de las motos, cosa que si hubiese sucedido en medio de la jungla hubiese sido fatal.

Árbol de caucho, abundante en la región
Centro de Ban Lung















Con la salvedad de esta experiencia, la verdad es que Ban Lung es un sitio muy majo. Otro día nos alquilamos una bici y nos fuimos por nuestra cuenta a ver un lago fantástico que hay a pocos kilómetros del pueblo. Allí nos pegamos unos buenos baños en un agua templada ya que el lago está en un cráter volcánico.

















































También nos alquilamos unas motos para visitar la zona un poco más ampliamente, y vimos unas cuantas cascadas que hay por la región. Conocimos a un grupo de españoles, dos madrileños, dos navarros y dos vascas, con los que estuvimos cenando un par de días. Una de las noches, después de cenar, acabamos en una celebración de un "bautizo" camboyano, con música local a tope e invitación a comida y bebida incluída. Estuvimos con ellos casi dos horas, comiendo, bebiendo y bailando, la verdad es que estuvo muy bien.

Una de las cascadas de la zona
Puente colgante
















Sere bajo la cascada
Serpiente que estaba durmiendo en mitad de nuestro camino

Poniéndonos las botas
La criatura con su padre

















Sere e "i bambini di Gorogocio"

Con los niños en la fiesta



















Después de 6 días en Ban Lung, habiéndonos ya relajado del estrés de la llegada al país, cogimos un autobús para ir a Kratie, ciudad más hacia el sur, a medio camino de Phnom Penh, que nos serviría de catapulta hacia Mondulkiri, otra de las regiones remotas de Camboya.

Kratie es otra ciudad más a las orillas del Mekong, pero la verdad, con más vida que las que vimos en Laos. Además, Kratie tiene una islita en medio del Mekong por la que merece pegarse un paseo, ya que la vida allí es relajada, y nadie va a intentar venderte nada. Aparte de la isla y la posibilidad de ir a ver los delfines Irrawaddy, poco más hay que hacer en Kratie. Nos quedamos allí tres días, y cogimos un autobús hacia Sen Monorom, en la provincia de Mondulkiri.


En la barca camino a la isla
La llegada a la isla
















Palmeras en la isla
Bandera a media asta por la reciente avalancha en Phnom Penh durante el festival del agua


















Más sobre esto en la siguiente entrada. Hasta la próxima!!

Julio.









(ITA)






 Dal 17 al 26 Novembre 2010


A dire la verità, il nostro ingresso in Cambogia non é stato proprio gradevole. Da Don Det avevamo comprato per 13 dollari dei biglietti d'autobus per andare fino a Ban Lung, nella provincia di Ratanakiri.

Ratanakiri non si trova tra i destini turistici del paese, pero altri ragazzi conosciuti durante il viaggio ce l'avevano raccomandato, quindi ci andiamo senza dubitare. Il tipo della guesthouse di Don Det ci aveva detto che l'autobus era VIP (come di solito li chiamano..) con aria condizionata e che non era necessario un cambio di veicolo una volta passata la frontiera, avremmo rirpreso lo stesso autobus e così via. Noi ci fidiamo ingenuamente. Ci portano fino alla frontiera in un minivan pieno di turisti. Qui, i poliziotti laosiani della frontiera ci obbligano a pagare la prima "mazzetta": due dollari per mettere il timbro di uscita. Entrati in territorio cambogiano ci chiedono un altro dollaro per, attenzione: MISURARCI LA FEBBRE...a cui bisogna sommare un altro dollaro per il visto d'entrata. Per fortuna noi abbiamo già il visto, fatto mesi prima a Shanghai, quindi non paghiamo quei 3 o 4 dollari che fanno pagare ai turisti chiedendo il visto alla frontiera.

In Cambogia dunque, ci aspettava un autobus della compagnia Paramount Angkor Express. L'autista ci dice subito che dobbiamo aspettare..devono arrivare altre persone. Dopo un'ora e mezza finalmente arrivano, li fanno salire. Durante un momento di confusione, fanno scendere noi e le altre 7  persone che devono scendere a Ban Lung, ci lasciano fuori dal bus mentre loro decidono cosa fare. Alla fine ci fanno salire per metterci a sedere su dei sgabellini nel corridoio.
Se guardate la cartina vedete che la strada è tutta dritta : Stung Treng, Kratie, Kompong Chan, Phnom Penh. La nostra meta invece si trova all'est di Stung Treng. Ci sembrava strano che lo stesso autobus passasse per tutte queste città, incluso Siem Reap, al nordest del paese. Comunque sia, alla fine ci lasciano in un incrocio stile selvaggio west a pochi km da Stung Treng, dicendoci che in qualche ora sarebbe passato l'autobus della stessa compagnia che ci avrebbe portato a Ban Lung. Noi a quel punto non credevamo più a niente ed eravamo tutti abbastanza stanchi ed irritati. Alla fine un autobus locale ci carica per la modica cifra di 5 dollari a testa. Quindi facendo i conti, abbiamo pagato 18 dollari il viaggio in autobus + 4 dollari alla frontiera, con abbandono in autostrada incluso. Se per caso doveste fare lo stesso percorso, ricordate: sempre è meglio comprare il biglietto fino a Stung Treng, più economico, e cercare opzioni da lì...visto che il tragitto Don Det - Ban Lung diretto semplicemente non esiste.

L'autobus che da cui poi ci hanno buttato fuori


Aspettate, la cosa non finisce qui: appena arrivati a Ban Lung, ci circonda un esercito di tipi offrendo alloggi come iene..ognuno con la sua moto. Facciamo un' "inchiesta" per vedere se qualcuno ha WIFI, uno dice di si..e ce ne andiamo con lui e un amico suo in moto. Arriviamo all'ostello, le cui stanze non erano male, ma la tipa che lo gestiva il WIFI non sapeva nemmeno cosa fosse. Ce ne andiamo nerissimi gridando vendetta. Mentre camminiamo si ferma un personaggio occidentale, ci chiede dove andiamo, capisce che ci troviamo in difficoltà. Gli spieghiamo la situazione e dopo 3 minuti si fermano altri due cambogiani in moto, anche loro cercando la loro "vittima"..in quel caso, noi. Alla fine non avevamo alternativa, era notte, e ce ne andiamo in moto con loro. Ci portano prima ad un ostello che conoscevamo già per essere sulla guida..ma poi questo era pieno, quindi ci lasciano in un hotel lì di fronte. Il tipo che ci porta in moto, quando finalmente entriamo nella nostra stanza viene con noi, chiude la porta e ci dice che lui era una guida e ci poteva portare in giro per la zona. Gli diciamo che ci penseremo e ne riparleremo più tardi...e se ne va. Ah, logicamente prima di andarsene ci chiede soldi per l'altro tipo della moto (anche se ci aveva detto che il trasporto all'hotel era gratis..mah!)




















Ce ne andiamo a fare cena allo Star Hotel (quello che era pieno) e lì si trovava già l'avvoltoio dei tours (Sona, quello che ci aveva portato) ed un altro suo amico (Pov), il quale, si presenta, ci da il menu del ristorante, ci invita a sedere, come se lavorasse nell'hotel. Mentre cenavamo, loro già ci stavano facendo il lavaggio del cervello con i tours, che comunque, sembravano interessanti. Uno in realtà ci piaceva, si trattava di un paio di notti nella giungla con visita alla cascate inclusa, un lago e qualche villaggio della zona, pero noi non volevamo decidere in fretta. Pov diceva che dovevamo sbrigarci, perchè lui il giorno dopo non c'era, che doveva rimanere con la sua famiglia (bugia!!). Alla fine gli diciamo che la mattina successiva avremmo deciso. Noi il giorno dopo ci cambiamo allo Star Hotel e com'era da aspettarsi, i nostri due avvoltoi erano già li, aspettandoci. A dire la verità, lo stress del viaggio e il cambio di paese ci facevano ragionare poco..quindi alla fine accettiamo di fare un tours con loro e gli diamo 40 dollari di anticipo per la prima giornata.


L'ingresso dello Star Hotel

La notte prima del tour scopriamo che non abbiamo voglia di farlo. Non ci fidavamo di quei due tipastri e l'idea di passare una notte con loro in mezzo alla giungla non ci piaceva. La mattina dopo al loro arrivo, vediamo che non hanno comprato ne acqua ne cibo, quindi, sospettosi e irritati (ancora..) cominciamo a fare domande inquisitive per finire con una discussione di due ore. Noi non volevamo andare con loro, pero non volevano restituirci i soldi che già avevamo pagato. Finalmente Pov ci convince ad andare a visitare per lo meno un villaggio, una mina di gemme etc. Ci voleva portare a casa sua a farci conoscere la sua famiglia, per convincerci di che fosse una persona onesta. Alla fine accettiamo e andiamo con loro. La giornata si rivela abbastanza intensa, dopo il litigio tutto sembrava un pò più vero: abbiamo conosciuto la sua famiglia, visto delle foto antiche, ascoltato storie personali riguardanti i Khmer rouge, visitato quelle incredibili mine larghe 50 cm e profonde 30 metri dove questi matti si immergono per trovare zirconi e girato per uno di questi villaggi di contadini dove ho avuto l'onore di comprare le stoffe che le donne tessono quando non lavorano i campi.
Ah, durante il giorno una delle moto si rompe e rimaniamo bloccati per un pò vicino ad un villaggio: meno male che non eravamo andati nella giungla con loro!!!


Alberi di caucciù, abbondanti nela regione
Il centro di Ban Lung















Tolto questo piccolo inconveniente, Ban Lung risulta abbastanza interessante. Con due biciclette affittate ce ne andiamo un giorno a vedere un lago fantastico che si trova dentro il cratere spento di un vulcano. Lì approfittiamo della sua acqua tiepida per passare la giornata e farci diversi bagni..


















































Un giorno affittiamo una moto per visitare il resto della zona ed andare a vedere una serie di cascate. Conosciamo un gruppo di spagnoli, due madrilegni, due navarri e due ragazze basche con cui facciamo cena un paio di volte. Una sera, dopo mangiato, finiamo nella celebrazione di un battesimo cambogiano, con musica locale altissima, invito a cena e birre a volontà. Stiamo con loro per lo meno due ore, mangiando, bevendo e ballando..ci siamo divertiti!!


Una delle cascate della zona
Ponte sospeso
















Sere sotto la cascada
Un serpente che ci bloccava il cammino

Mangiando come matti al battesimo
Padre e figlio

















Sere e "i bambini di Gorogocio"

I bambini della festa



















Dopo aver passato 6 giorni a Ban Lung, e dopo aver superato lo stress-da-paese-nuovo, prendiamo un autobus per Kratie, cittadina che si trova più a sud e che ci servirà come base per andare verso Mundulkiri, una delle regioni più remote della Cambogia.

Kratie è un'altra città coloniale sulla sponda del Mekong, pero sì, più movimentata della media dei villaggi laosiani. Inoltre da lì si può visitare una piccola isola in mezzo al Mekong, un posto pieno di gente sorridente dove nessuno cerca di venderti niente. Isola e delfini Irawaddy a parte, non c'è tanto da fare e vedere a Kratie. Noi rimaniamo 3 giorni e prendiamo un autobus a San Monorom, provincia di Mondulkiri.


Nella barchetta verso l'isola
L'arrivo all'isola
















Palme da cocco
Bandiere a mezz'asta: qualche giorno prima erano morte a Phnom Penh 200 persone, su quel ponte, durante il Festival dell'acqua

























Più notizie nel prossimo post, alla prossima!!

Julio.

No hay comentarios: